¿Qué encuentra un adolescente en las drogas?

El consumo de drogas, legales o ilegales, es un fenómeno muy presente entre nuestros y nuestras adolescentes y jóvenes.

Todos pensamos que después de tantos años dando información sobre los efectos negativos de las sustancias, ellos y ellas presentarían una actitud mucho más beligerante contra las mismas.

No sólo no ha ocurrido esto, sino que, los datos que nos presenta el Plan Nacional Sobre Drogas (PNSD) sobre el consumo de la población adolescente, al menos en algunas sustancias (alcohol, tabaco y cannabis) no decrecen como cabría esperar.

A qué se debe, ¿estos chicos y chicas no tienen información o esta no es adecuada?, ¿no les preocupan los riesgos?…

Probablemente todas las preguntas tengan algo de razón, para poder entender su conducta debemos hablar de los diferentes contextos y actores implicados en el consumo de sustancias: las sustancias, el adolescente, sus relaciones y la sociedad.

Las sustancias

Respecto a las sustancias, este no es el espacio para describir cada una de ellas (existen estupendas guías sobre las mismas en la página web del PNSD), pero sí conviene decir que cuando un chico o una chica consume un sustancia recibe los efectos gratificantes de la misma en ese preciso momento.

Si pensamos en todas aquellas conductas saludables que queremos que realicen los y las chicas como son el estudiar, el hacer deporte, el realizar actividades solidarias…

Todas ellas requieren de un gran esfuerzo que no siempre da recompensa y nunca de forma inmediata. Esto en un momento en el que la inmediatez es un factor esencial.

El adolescente

El segundo aspecto que mencionábamos era la propia edad adolescente. Como hemos dicho, la necesidad de inmediatez junto a la necesidad de experimentar la percepción de invulnerabilidad que da la energía juvenil y la necesidad de transgredir para poder hallar los propios valores, hacen que el consumo de sustancias se convierta en la conducta perfecta para poner en práctica todas ellas.

Las relaciones

Junto a la identidad adolescente, estrechamente relacionada con la misma, se encuentran las relaciones con iguales. Estas son enormemente significativas para poder encontrar la propia identidad y para sentir que se pertenece.

En ellas, el consumo de sustancias forma parte del ritual de transición a la vida adulta (como conducta disruptiva y ruptura de normas del “status quo” vigente). También genera experiencias de protagonismo en el grupo de iguales e incrementa la identificación con el mismo. Y, por último, se encuentra la sobrevaloración de la diversión por encima de cualquier otra situación. ¡No se soporta el aburrimiento!

Otras relaciones igual de importantes son las familiares, aunque parezca que en la adolescencia pasan a un segundo plano. Ellos y ellas nos necesitan, aunque sea para llevarnos la contraria.

Pero también necesitan una actitud coherente y clara sobre las drogas por nuestra parte. Esto último es especialmente importante respecto a las drogas legales: tabaco y alcohol.

La sociedad

A nivel social, es muy difícil hablar de los peligros del consumo de sustancias cuando nuestra sociedad muestra actitudes dispares según sea la sustancia.

Por una parte, introducimos en las leyes el vino como un alimento, demonizamos el tabaco (es cierto, el tabaco mata) y somos enormemente complacientes, sintiéndonos progres, no siendo muy duros con el “cigarrito de la risa” (cannabis). Nos olvidamos que detrás de todas y cada una de ellas existen dispares intereses económicos.

Parece que, después de todo esto, nuestros chicos y chicas están abocados a consumir sustancias. Nada más lejos de la realidad, la inmensa mayoría de nuestros chicos y chicas no consumen drogas, ni realizan conductas disruptivas. Pero ellos no son noticia.

Más adelante desarrollaremos cómo afrontar el consumo experimental, o no, de drogas en la familia. Mientras, simplemente hablemos con ellos y ellas de ellos y ellas, no solo de sustancias.

 

Para conocer nuestros programas con adolescentes, puedes consultar las páginas web de Ginso y Programa Recurra-Ginso

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José Luis Sancho

Es Doctor en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid. Director Clínico del Programa RECURRA-GINSO. Ha trabajado muchos años en prevención y tratamiento de adicciones en adolescentes y jóvenes. También ha sido educador de pisos de protección de menores además de haber sido profesor de primaria y secundaria en diversos colegios de Madrid y de Lima.