0

Claves para llevar a un adolescente a terapia

Claves para llevar a un adolescente a terapiaGeneralmente es complicado conseguir que nuestro hijo/a adolescente acuda a terapia por voluntad propia. La mayoría de ocasiones, asiste obligado mostrando resistencias o incluso amenazas del tipo: “voy a estar toda la sesión en silencio» o “voy una vez y no vuelvo».

Como en cualquier proceso terapéutico el vínculo es esencial, aún más, cuando se trabaja con adolescentes, donde el desafío es constante y el reto diario. La relación entre paciente y terapeuta comienza a forjarse desde que el menor acude por primera vez a la consulta y el terapeuta le recibe. Necesario es por ello buscar que se encuentre cómodo en terapia, que entienda que éste es un espacio y tiempo dedicado en exclusiva para él y no será juzgado.

Los padres son figuras clave para ayudar a que la relación sea positiva desde un primer momento.

  • Es importante explicarle sin engaños ni confusiones a que profesional hemos recurrido y la razón de haber tomado esa decisión.

Desde el secretismo y la ocultación transmitimos un mensaje negativo e incongruente a nuestro objetivo: mayor apertura de nuestro hijo/a que pueda expresarse sin miedos y encuentre un soporte seguro en terapia.

  • Todos sabemos que en la etapa de la adolescencia la vergüenza está muy presente, por lo que evitemos en la medida de lo posible que así se sientan. Frecuentemente, cuando los padres me presentan a su hijo/a por primera vez hacen referencia a cuestiones de su estética o de su carácter del tipo: “a ver si tú le sacas algo porque nunca habla» o “mira con que pintas viene».

Obviamente, a ninguna persona nos gusta ser presentados de esta manera, tal vez sea suficiente con intercambiar los nombres y ya en sesión, tendremos tiempo de ir conociéndonos.

  • Respetar el ritmo del menor. Sea cual sea su edad y circunstancia es importante que sean ellos quienes nos transmitan sus vivencias, sentimientos, miedos…

En las primeras sesiones, debemos encontrar “su ritmo» donde esté cómodo y comience a confiar en el terapeuta

En las primeras sesiones, debemos encontrar “su ritmo» donde esté cómodo y comience a confiar en el terapeuta. Con frecuencia, me topo con menores que dicen: “mi madre me ha dicho que te cuente X», sin ser para ellos este tema primordial o solo con la obligación de tener que hacerlo.

  • Hablar del menor como si no estuviera presente. No hay nada que enfade más a un adolescente que hablen de él sin su consentimiento o hacerles invisibles. Avanzamos mucho cuando él/ella se involucra en su proceso y no se le infantiliza.

Para que el adolescente asuma un papel activo en sus decisiones, debe estar informado, tratarle con respeto y haciéndole partícipe de las conversaciones que así sean necesarias que esté.

  • No suele ser buena idea preguntar nada más terminar la primera sesión delante del terapeuta: ¿qué tal?, ¿cómo ha ido?, ¿te ha gustado?

Frecuentemente son tantas las ganas de que la respuesta sea positiva que nos anticipamos y puede sentirse coaccionado.

  • Por último, es de gran importancia que los progenitores entiendan que ellos son oportunidad del cambio en la dinámica con su hijo. Generalmente, es el adolescente el que presenta las conductas más disruptivas o llamativas pero la disfunción está a nivel familiar.

Los menores recogen positivamente la noticia de que sus padres se involucran en terapia y entienden que no son ellos el problema del foco familiar.

FacebooktwitterFacebooktwitter
Beatriz Urra González

Beatriz Urra González

Licenciada en Psicología Clínica por la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid. Máster en Psicooncología por la Universidad Complutense de Madrid. Máster en Terapia Familiar y Pareja Sistémica por ITAD. Máster en Evaluación Psicológico-Forense y Penitenciaria por el Colegio Cardenal Cisneros (Universidad Complutense). Ha trabajado 3 años en el Gabinete Psicopedagógico Marta Valcárcel con evaluación, diagnóstico y tratamiento en niños y adolescentes. Desde Febrero de 2012 trabaja como psicóloga en recURRA en intervención individual, pareja, familiar y grupal. Imparte clases en el Máster de Psicología General Sanitaria y de Evaluación Psicológico-Forense y Penitenciaria del Cardenal Cisneros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*